Tapones de corcho natural. Servicio y calidad - Natural cork closures. Service and quality - Taps de suro natural. Servei i qualitat - Bouchons en liège naturel. Service et qualité - Tappi in sughero naturale. Servizio e qualità - Naturkorken. Service und Qualität

Star Cork Spain

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martes, 11 de julio de 2017

Carlos Nieto Pardal,Enólogo Finca Viladellops : Libreta del enólogo: Importancia y función del tapón

Libreta del enólogo: Importancia y función del tapón


Carlos Nieto Pardal.Enólogo Finca Viladellops
Finca Viladellops







Función del tapón

El tapón tiene el objetivo de conservar el vino en buen estado durante el almacenamiento del mismo, evita que penetre una cantidad de oxígeno inadecuada, la contaminación de agentes desagradables como mohos y bacterias y también evita la penetración de otras sustancias externas.
Tipos de Tapones
Corcho:

Tapón obtenido de la corteza del alcornoque. El árbol tarda 30-50 años en producir una corteza útil para la fabricación de tapones. Una vez extraída la corteza, se “pela”, tarda entre 8-10 años en genera una nueva corteza aprovechable. La corteza está formada por células muertas. El corcho es poroso a la vez que es impermeable a líquidos y la mayoría de los gases. Tiene gran resistencia a la humedad.

El principal enemigo del corcho es el TCA (2,4,6, tricloroanisol). Generado por ciertos hongos aporta al vino el negativo “gusto a corcho” (problema aromático y gustativo). En realidad si la corchera trabaja bien y nosotros tomamos las medidas adecuadas en la elaboración y conservación de los vinos el problema es prácticamente inexistente.

Otro problema del corcho es la generación de polvo e incluso pequeñas virutas, tanto al taponar como al extraerlo de la botella

Aunque es un producto heterogéneo, en la selección de los tapones por parte de los fabricantes, se busca la mayor uniformidad.

Clasificamos los tapones de corcho:

Natural: Fabricados en una pieza, uniformes, sin orificios. Ideales para conservación de vinos largo tiempo. Presentan el aspecto visual más perfecto, variable según calidades y en ellos está el tapón ideal para  todos los vinos, otra cosa es que el precio sea acorde a nuestra calidad de vino o nuestra capacidad económica.

Natural colmatado: Es un tapón natural con un número de poros o lenticelas tal, que obliga a cubrir o tapar estas grietas con polvo de corcho virgen. Se utilizan como cola algunos tipos de resina y caucho natural. Tiene un cierre muy similar al natural, un precio económico, pero una estética menos valorada. También se diferencian varias calidades. Menos calidad implica mayor superficie colmatada.

Técnicos: Se incluyen principalmente los aglomerados que contienen trozos de corcho, en diferentes tamaños según su clasificación, que están unidos por cola poliuretano generalmente. A su vez pueden llevar arandelas o discos de corcho natural en los extremos principalmente en la parte que estará en contacto con el vino. Así podemos tener: 1+1 (1 disco de corcho natural en cada uno de los extremos), 2+2 (2 discos en cada extremo), 2+0 (2 discos en sólo un extremo).

El corcho aglomerado asegura un cierre perfecto los primeros 12 meses, aumenta a 2 o 3 años en el tapón 1+1.
 Sintéticos:

Se emplean polímeros sintéticos en su fabricación, polietileno expandido (inyectado) o extruido. Es una alternativa económica frente al tapón de corcho. Asegura un buen cierre durante el primer año. Se emplea la misma taponadora que con el corcho y el mismo tipo de botellas. Se evitan los problemas de TCA (tricloroanisoles). Dan gran homogeneidad en el lote de vinos embotellados.

Como aspectos negativos se ha de destacar que pasado ese primer año, evolucionan los vinos, existiendo una pérdida gradual del carácter frutal del vino y se incrementan los problemas de oxidación. Bajas calidades de este tipo de tapones llegan a señalar problemas de “gusto a plástico”. Estos tapones suele presentar más dificultades para su extracción de la botella, y a su vez, una vez extraído es difícil de colocar de nuevo en la misma.

La imagen siempre es discutida por los favorables o defensores  del tapón de corcho.

Se emplea básicamente en vinos jóvenes.
Rosca (Screw cap):

Es un tapón metálico (aluminio + plástico) con una junta elástica, y que tiene rosca. Hace las funciones de tapón y cápsula a la vez. La parte que toca el vino pude ser: corcho + plástico, corcho + aluminio o plástico + película de estaño.

Es una alternativa económica también respecto al corcho. Se eliminan los peligros de contaminación por TCA. Dan una gran homogeneidad al lote de vino. Tiene una fácil apertura y un posterior fácil cierre gracias a la rosca.

Por el contrario, como aspectos negativos: Volvemos a señalar la imagen, contraria a la que tienen los muchos adeptos al corcho. Es un tapón que cierra o hermetiza mucho. Reduce mucho los vinos que acusan la reducción y los defectos derivados del sulfídrico. Según algunos estudios se apunta a una mayor carga de gustos azufrados en los vinos cerrados con rosca.

Faltan estudios para demostrar la verdadera eficacia e inerticidad de este tipo de tapones en la crianza o conservación de vinos.

Carlos Nieto Pardal.
Enólogo Finca Viladellops


Orígen información: Finca Viladellops

Wine corks may owe quality to gene activity. Discovery that distinguishes superior stoppers could help reverse global downturn

Wine corks may owe quality to gene activity. Discovery that distinguishes superior stoppers could help reverse global downturn



by Nsikan Akpan 8:00am, July 16, 2014

CORK CONSEQUENCES  The oak trees that produce wine cork may set genes that handle environmental stress on overdrive when dealing with high temperatures, drought and ultraviolet rays, changing the quality of the cork.

Even the most superb wine won’t last without its cork, but the quality of this renewable oaken resource has nose-dived in recent years. A new genetic study of trees that produce high- and low-quality cork divulges some clues behind this decline, hinting at a possible link to climate change.

A great cork safeguards a wine’s taste and its aging process, while inferior cork can taint the vino’s flavor. Cork is made from the protective outer layer of bark surrounding Quercus suber oak trees, which grow only in southwest Europe and northwest Africa. But the global supply of cork, a $2 billion industry, has faced problems with quality and competition. Synthetic wine stoppers and metal caps offer a cheap alternative and have boomed in popularity in recent years, but oaken corks are still preferred by wine aficionados.

“Cork quality has been decreasing over the years, no one knows why,” says Rita Teixeira of the University of Lisbon. “Producing a fruitful cork tree takes about 50 years, so it’s urgent that we start studying reasons behind the downturn.”

Industry standards define bad cork as thin layers of bark that possess lots of lenticular channels — little air-penetrating conduits in the plant tissue. Stoppers made from bad cork let more air through than good cork stoppers. If too much oxygen seeps into a wine bottle, it can react with alcohol to form acetic acid, giving the wine the sour taste of vinegar.

Teixeira and colleagues compared gene activity between five high-quality cork trees and five low-quality trees from Southern Portugal. Good cork had a higher abundance of heat-shock proteins, which help other proteins form their correct shapes even under stressful conditions. Heat-shock proteins also aid cellular division, permitting the growth of thicker bark. Previous studies have found that heat-shock proteins guard cork trees from ultraviolet light, high temperatures and drought — all of which have steadily become bigger problems in Portugal over the last century.

In bad cork, the researchers observed less gene activity for heat-shock proteins. But those trees may have an alternative defense against similar stresses. Genes that produce phenolic compounds, brownish UV-absorbing chemicals that pool in the bark’s lenticular channels, were more ample in bad cork. Bad cork harbors twice the load of phenolic compounds as good cork does, the team reports June 22 in the Journal of Experimental Botany.

“Our original hypothesis was that if the tree needs more protection, then it would produce thicker cork. But by producing more phenolics and having more lenticular channels, [a bad cork] tree might be shielded against the UV light,” Teixeira speculates.

Other genes that were more active in low-quality cork also suggested a reaction to UV exposure and water shortages. Genes that temper oxidative stress and fix DNA damage were elevated in bad cork. Cell division also seemed stunted in bad cork, explaining the trees’ thinner bark. Slowing growth may help the trees during harsh times such as drought: Minimizing cell division could protect a tree’s DNA from UV-triggered mutations or help conserve energy.

“The natural regeneration of the cork oak is slow and can be further affected by climate change,” says plant systems biologist Mónica Sebastiana of the University of Lisbon, who wasn’t involved in the research. “Genetic differences outlined in this study could yield future diagnostic tests for selecting the best plants for breeding programs to increase quality in cork oak groves,” she says.


Origin information: ScienceNews and Wines Inform Assessors

Fuera siguen prefiriendo el corcho

Fuera siguen prefiriendo el corcho



Parece bastante claro que cualquiera que quiera vender una botella de vinos a treinta euros, no tiene más alternativa que el vidrio para el envase y el tapón de corcho para el cierre. Hasta aquí todo perfecto. Pero… ¿y si en lugar de estar hablando de treinta euros (por decir algo), lo hacemos de dos (también por poner una cifra)?. La cosa no está tan clara, ¿no?

Muy posiblemente no, y dependerá mucho del mercado al que nos dirigimos.

Tragon Corporation, empresa dedicada a la realización de estudios de mercado vinícolas en Estados Unidos, afirma en un reciente estudio que en este país el 61% de los encuestados prefiere el tapón de corcho al de rosca, que solo es elegido como primera opción por el 3% de los encuestados.

La asociación del tapón de corcho con la imagen de vino de calidad sería una de las principales razones que justificarían esa preferencia, y lo que explicaría que cuando hablamos de un momento especial en un restaurante, o utilizamos el vino como un elemento de regalo, no exista alternativa a este cierre. Ya que la mitad de los consultados asocia baja calidad a los otros cierres.

Si nos preguntamos lo mismo en la vieja Europa, Astra Ricerche, en Italia; y Opinion Way, en Francia; también llegan a conclusiones similares. Los italianos porque consideran que el corcho es el cierre que mejor protege al vino, ofrece un ritual de apertura más atractivo y es, prácticamente, el único admitido por los consumidores cuyas edades estén comprendidas entre los 45 y 54 años.

Los franceses argumentan su predilección por el corcho en que es el mejor sello para un “Gran Cru”, que lo prefieren para un regalo, que es sinónimo de calidad, permite conservar más tiempo y mejor el vino o que contribuye al medio ambiente.

Como vemos dos visiones un tanto distintas en sus razonamientos. Mucho más superficiales y de imagen en Estados Unidos, y basados en la calidad en los dos países europeos; pero coincidentes en sus conclusiones.

De España no dice nada el artículo publicado por el Magrama en su quincenal “Noticias del Exterior”. Debe ser que al no ser exterior no importa lo que suceda en nuestro mercado o que, sencillamente, no disponemos de ningún informe que permita a nuestras bodegas mejorar el conocimiento de nuestros consumidores sobre la percepción que tienen de este cierre u otros muchos aspectos.

Orígen información: Salvador Manjón y Wines Inform Assessors

Bodega Garzón de Uruguay: La importancia del corcho para el vino

La importancia del corcho para el vino



Bodega Garzón de Uruguay


Alejandro Bulgheroni propietario de Bodega Garzón y Pablo Atchugarry, Luis Alberto Lacalle  Foto: Ricardo Figueredo


“I Love Natural Cork”, rezaba una vieja campaña de la industria del corcho, invitando a consumir más vino embotellado con tapones de ese material, apoyada por el príncipe Carlos de Inglaterra. ¿Por qué tamaña campaña? ¿El tapón de corcho puede desaparecer? El vino dentro de una botella es un producto vivo, en permanente evolución, y necesita respirar. En esa vida en botella, el contacto justo con el oxígeno es un aspecto clave para su desarrollo. He ahí la importancia del tapón de corcho en los vinos destinados a largo período de envejecimiento en la botella.
¡Pero los corchos no son todos iguales! Cada vino tiene sus características particulares, pero siempre existe el corcho adecuado para potenciarlo y mantenerlo. El tapón de corcho natural en una sola pieza es recomendado para el envejecimiento del vino en la botella por su elasticidad. Cuando el tapón se compone de dos o más piezas de corcho unidas, es adecuado para el cierre de botellas muy grandes, ya que su densidad se puede lograrse ad hoc y no es adecuado para los vinos de crianza. Y las tapas de corcho compuestas por capas de corcho natural en una sola pieza y corcho aglomerado son ideales para vinos espumantes.
Pero los tapones de corcho no son perfectos, independientemente de su estructura, es suficiente que el tapón sea defectuoso o se vea afectado por el hongo TCA (tricloroanisol), para que el vino ya no exprese sus mejores cualidades organolépticas. El corcho es un material que necesita tiempo para regenerarse, por lo que no es una materia prima inagotable y es además costosa.
“El tapón actúa como interfaz entre el vino y el universo” – (J. Gravner)
Para superar estos problemas se han creado los tapones en materiales sintéticos o a rosca de metal – aún no plenamente aceptados por los consumidores – que tienen un costo más bajo y ayudan a mantener la frescura y la integridad de los aromas y sabores de los vinos en los que se utilizan. Sin embargo, también es innegable que bastan aproximadamente 18 meses para que la rigidez que sufren los materiales sintéticos comprometan seriamente la calidad del vino.
Esta última consideración es el fundamento para no usar tapones sintéticos o a rosca en los vinos destinados a crianza en botella. De hecho, los productores de vino se permiten usar tapones sintéticos o a rosca exclusivamente en vinos destinados al consumo inmediato, como los blancos, rosados y tintos jóvenes. Además, es cierto que un tapón de rosca priva a los consumidores de la ceremonia de apertura de la botella hecha con el sacacorchos, ese ¡plop! Un sonido mágico que anuncia que el vino está listo para ser vertido en la copa.
Por todo lo dicho, para que el vino llegue a la copa con todas las cualidades deseadas por el enólogo, para los vinos cuyo ciclo de vida supere los 18 meses, se usará el corcho natural, y para los vinos del día a día, jóvenes, se seguirá una clara tendencia hacia el uso de tapones sintéticos y tapas de metal a rosca.


Origen información: Bodega Garzón de Uruguay

¿El tapón? de corcho, naturalmente

¿El tapón? de corcho, naturalmente



Por: Carlos Delgado

En el último post hablaba de la posibilidad, todavía muy limitada en España, de llevar nuestra botella de vino al restaurante y pagar por su descorche. A tenor de los comentarios y visitas, parece que el tema interesa y tiene futuro. ¡Ojalá sea así! Estoy convencido de que su extensión a buena parte de los restaurantes españoles significará un incremento del consumo, la potenciación del vino de calidad, una oportunidad para los bodegueros con menos posibilidades de comercialización, y el aumento de los beneficios. Quiero hablar hoy de otro aspecto de singular importancia, tanto enológica como medioambiental: el corcho.

Esta tradicional e inmejorable forma de cerrar una botella se enfrenta a serios dilemas y desafíos. El temido bouchonné se ha convertido en una obsesión de bodegueros, comerciantes y consumidores. Los riesgos de contaminación del corcho, y sus secuelas, han puesto las pilas a la industria corchera. Mientras, las alternativas de taponado avanzan en los mercados menos exigentes, o sin tradición vitivinícola.

Más de uno se habrá topado con ese terrible olor a cuadra, cloaca, humedad, o moho que indica un tapón en mal estado. Los vinos con corcho arruinan el trabajo paciente de años en la bodega. Con el experto, acostumbrado a toparse con este pequeño drama, la cosa no es grave porque sabe discriminar el defecto y achacar las culpas al temible TCA (tricloroanisol) y sus derivados. Pero la cosa cambia con la mayoría de los consumidores, que son los destinatarios finales del vino. Aquí el daño puede ser grave, y el defecto contaminar seriamente la imagen de la bodega.

Esta terrible lotería, de la que no se salva nadie (he catado vinos carísimos con la temible contaminación) ha generado una gran incertidumbre y potenciado la tendencia a utilizar otros tipos de tapón: plástico, rosca, sintéticos, cristal… El sector del corcho, importantísimo en nuestro país, se ha movilizado para contrarrestar la tentación -que ya es un hecho consolidado en mercados como Australia, Sudáfrica, EE.UU., etc.- de recurrir a tapones que garanticen la seguridad del vino. Otra cosa es que esta alarma esté justificada. Menos de un 5% de las aproximadas 20.000 de millones de botellas que se comercializan anualmente en el mundo experimenta alguna alteración sensorial del vino por culpa del corcho. Un porcentaje que algunos estudios incluso rebajan al 1%. No parece, por lo tanto, que el impacto cuantitativo de las posibles contaminaciones microbianas del tapón sean significativas. Otra cosa es que los perjuicios desde un punto de vista cualitativo, tan difícil de medir, no sean graves en determinadas circunstancias.

Lo cierto es que el histórico tapón de corcho, liviano, flexible, impermeable, que cierra con estanqueidad y elegancia las botellas de vino en todo el mundo, no ha sido indiferente a esta preocupación. Lo prueba las transformaciones sustanciales que ha experimentado la industria corchera en las últimas décadas: creación de un Código de Buenas Prácticas Taponeras, impensable si no las hubiera malas; implantación generalizada de los rigurosos sistemas de calidad ISO 9000, 2000, 14000; normalización del producto a través de AENOR. Eso sin tener en cuenta los trabajos de I+D que empresas como Savaté, Amorin y otras desarrollan para una mayor seguridad de sus tapones.

Pero el problema de la contaminación existe, aunque no tenga las dimensiones alarmistas que algunos le otorgan. No es una cuestión a debatir entre los muros de las bodegas, ni en el lenguaje críptico de los entendidos. El tema ha trascendido y hoy son muchos los que se preocupan por evitar ese tufo que puede arruinar la mejor botella. No hay que descartar, y menos con argumentos falaces, otras opciones. Me parece bien que la APCOR (Asociación portuguesa de Promoción del Corcho) dedique unos 7 millones de euros en la promoción del corcho frente a la competencia de los tapones sintéticos. Pero me preocupa que menos de la mitad se invierta en investigación para erradicar el TCA. A su vez, el Plan de Comunicación Internacional del Corcho (Intercork), dotado con 21 millones de euros, se gasta 12,5 millones en promoción. ¿No hubiera sido mejor invertir más en investigación? Porque sin TCA no habría problema, ni alternativas al corcho natural, que no siempre son más baratas.

En otro orden de cosas, no me digan que no es maravilloso que el Príncipe de Gales clame contra el “desastroso impacto que supondría el ocaso de la industria corchera en relación con la fauna y la flora de Europa” Claro que en el Reino Unido las cadenas de supermercados siguen promocionando los vinos tapados con cierres alternativos. Supremecorq, Aegis, Integra, Nomacorc, Nukorc, Betacorque, son algunos de los nombres de una alternativa al corcho natural que no cesa.

    Lo cierto es que el alcornoque (Quercus suber) es uno de  los componentes esenciales del bosque mediterráneo, y permite la conservación de extensas zonas de monte en  los países donde habita, así como su desarrollo sostenible. El problema estriba en que una erradicación total de la contaminación microbiana es prácticamente  imposible -algunos piensan que con una reducción del 70% es suficiente- y exige inversiones cuantiosas que encarecen los corchos hasta niveles inaceptables. ¿Habrá  que convivir, por tanto, con ese fantasma que recorre el mundo del vino? Lo cierto es que ningún método de taponado está libre de riesgos. En estudios de tapones realizados por el Australian Wine Research Institute  (www.awri.com.au) se demostró que la mayoría de los vinos con tapones sintéticos que, evidentemente, no desarrollan el olor a corcho, mostraron niveles inaceptables de oxidación después de 30 meses. Lo que los descarta para los vinos que no se vayan a consumir de una manera inmediata. Esto sugiere que los tapones sintéticos solo tienen justificación en los vinos jovenes de rápido consumo. Por lo que se refiere a las cápsulas de rosca, que garantizan una obturación eficaz sin generar sabores indeseados, el problema estriba en que no permite la maduración del vino en la botella, imprescindible en los crianzas. En todos los casos, la altenativa al corcho natural ofrece, a lo sumo, seguridad a cambio de perdida de calidad. ¿Les suena?.


Orígen información:  El País y Wines Inform Assessors

jueves, 6 de febrero de 2014

MW dissertation claims that screwcaps cause more wine damage than cork

MW dissertation claims that screwcaps cause more wine damage than cork





The rise in screwcap use in Australia since 2000 has been remarkable. Now they are by far the majority closure, for fine wines as well as more commercial ones. But a Masters of Wine (MW) dissertation by Alison Eisermann-Ctercteko, which has been published in Australian trade publication Wine and Viticulture Journal, presents evidence that is claimed to show that screwcaps cause more damage to wine than cork.

Eisermann-Ctercteko surveyed 22 retail outlets, most in the Sydney area, and examined some 11 500 bottles. The level of damage, if any, was graded on a five-point scale. Wines sealed with damaged screwcaps were then analysed for free and total sulfur dioxide (SO2) and browning (absorbance at 420 nm). Loss of free SO2 and browning are both signs of oxidation.

The results of these studies were alarming. The overall physical damage level of the screwcapped wines was 26%. 8.2% of screwcapped wines were damaged enough for significant changes to be detected in both browning and free SO2 levels.

In addition, 7.2% of screwcaps were applied incorrectly, or there was a fault in the application, but most of these defects were merely cosmetic.

She also found that printed screwcaps were more likely to show damage than plain ones. The Stelvin Lux, with its internal plastic seal, showed very little damage, but this closure is more expensive.

‘Screwcap damage is a significant issue and shown to be surprisingly high in retail at a level of 8.2% of screwcapped bottles,’ says Eisermann-Ctercteko. ‘This is greater than the previous industry-wide problem of cork taint which led to the rapid change in closure type. This requires immediate resolution, as these levels are unacceptable.’

Screwcap supporters will argue that cork taint is more of a problem than the levels of oxidation seen in these wines because cork taint renders a bottle undrinkable. However, producers will be alarmed that 8% of their bottles are showing signs of oxidation because of the closure.

NOTE ADDED LATER: I have seen the original dissertation, and I disagree with the interpretation of the data. You can read my comments  here

October 24th, 2013 | Tags: closures, wine science | Category: wine science


Origin information: Wineanorak.com

lunes, 16 de diciembre de 2013

La suma importancia del corcho en la conservación de los vinos

La suma importancia del corcho en la conservación de los vinos 



06 de diciembre de 2013


En este día festivo El Enófilo 2.0 quiere hacer un homenaje al corcho por la suma importancia que tiene en la conservación de los vinos. La función del corcho es conservar el vino en buen estado durante su período de almacenamiento evitando que en él penetren el oxígeno y agentes desagradables como las bacterias y el moho.

El corcho se consigue de la corteza del alcornoque, árbol que prolifera en zonas con climas suaves que cuentan con muchas horas de sol y humedad. En España los encontramos en gran número en provincias como Badajoz, Cádiz, Huelva, Málaga y Sevilla. También están muy presentes en Portugal, lo que convierte a ambos países en los primeros productores mundiales de corcho. Para que luego digan que no lideramos nada.

Un alcornoque necesita unos treinta años para producir corcho y ocho años para regenerarse y volver a darlo. El proceso para obtener corcho se produce de siguiente forma: se “pela” la corteza del árbol dando lugar a unas planchas que se dejan secar para que pierdan la humedad y cuando se ha conseguido esto se escaldan con agua caliente para cerrar los poros y obtener una mayor elasticidad. Al término de este proceso se cortan los tapones bajo las siguientes directrices: tapones de 49 a 54 mm para los vinos destinados al envejecimiento, y de entre 38 y 44 mm para los vinos jóvenes. Posteriormente, los corchos son lavados y tratados con sustancias como parafinas o aceites para poder ser introducidos en las botellas.

Es importante colocar las botellas en posición horizontal para que el vino esté en permanente contacto con el corcho para que éste no se rompa y cumpla perfectamente con la misión que se le ha encomendado. Cuando abramos una botella deberemos fijarnos en que el corcho salga entero. Los corchos de buena calidad son los que aparecen enteros, sin grietas y manchados sólo en la zona que ha estado expuesta al vino. Si no ocurre esto habrá que permanecer en guardia ante el estado de conservación del vino.
Tipos de corchos
Naturales. Son los fabricados de una única pieza. Deben ser uniformes y sin orificios, conocidos como lenticelas. Son ideales para conservar vinos de larga duración, como reserva o gran reserva.
Aglomerados. Fabricados de distintos trozos de corcho unidos entre si por poliuretano. Son los utilizados para los vinos espumosos. También se emplean en vinos jóvenes y en crianzas.
1+1. Corchos de aglomerado a los que se les coloca un disco de corcho natural en el extremo que va a estar en contacto con el vino. Se emplean para los vinos jóvenes y para los crianzas.
Técnicos aglomerados o corcho Altec. Son corchos aglomerados de última generación, donde el aglomerado está más compactado.
Corchos para vinos espumosos. Son los característicos del tipo seta que están confeccionados a partir de un aglomerado de corcho aunque en ocasiones se usan tapones tratados con parafina. En estos corchos aparece un símbolo en la parte inferior que informa del tipo de espumoso que contiene:
una estrella de cuatro puntas:
cavas o vinos elaborados según el método tradicional.
un rectángulo:
vinos fermentados en botella.
una circunferencia:
vinos granvas.
un círculo relleno:
vinos espumosos.
un triángulo equilátero:
vinos gasificados.
Sintéticos. Elaborados con polímeros sintéticos. Este tipo de corcho es muy empleado en vinos jóvenes.
Tapón de rosca. Son metálicos y tienen una rosca. Se emplean en los vinos generosos. Son muy frecuentes en los vinos del “nuevo mundo” desde donde sus “expertos” están intentando convencernos de que son los mejores para la conservación del vino.

Afortunadamente, la mayoría de los bodegueros españoles aún no se han vuelto locos y siguen confiando en el corcho de calidad para conservar sus vinos, y no están haciendo caso de las recomendaciones de los “expertos anglosajones” que tanto perjuicio están haciendo al universo del vino. Con esas ocurrencias se está consiguiendo que la industria del corcho se tambalee en nuestro país. Qué diferentes serían las cosas si los alemanes, australianos, británicos, estadounidenses o sudafricanos fueran productores de corcho. Al igual que no permitimos que los italianos nos aconsejen en materias como el jamón y el aceite, porque los nuestros son infinitamente mejores que los suyos, no permitamos que un tipo de Napa nos “aconseje” sobre vinos. ¡Fuera complejos!

Me gustaría acabar este post mostrando mi solidaridad con los productores y trabajadores del corcho que están pasando momentos muy complicados porque no les sale a cuenta mantener este primordial sector ante los ínfimos precios que se les están pagando. Por el bien de todos, los bodegueros deberían ser más sensibles al respecto y no dejar que el corcho termine desapareciendo de nuestras botellas. Si permitimos esto, qué sera lo próximo, ¿los vinos en botellas de plástico?

Ah, y los corchos siempre se pueden reciclar cuando han dejado de cumplir su función creando salvamanteles, lámparas, esteras, cuadros, y todo lo que vuestra imaginación pueda soñar.

Hasta la próxima, amigos. Salud y a catar.


Orígen información: Directo al Paladar

martes, 20 de agosto de 2013

Cork versus Screwcap: Penfolds re-ignites the debate!

Cork versus Screwcap: Penfolds re-ignites the debate!




On the Cellarit Facebook page, I noted that Huon Hooke reported in the Sydney Morning Herald that Penfolds will now give people a choice of cork or screwcap. According to Penfolds’ chief winemaker, Peter Gago, “cork is a barometer of care.” It’s a better indicator of bad handling, heat damage or poor storage conditions, because the cork will leak or, if affected by heat, slightly push up into the seal. (Sydney Morning Herald, 10 April 2012)
David Hawkins of One Aussie Wines responded to my Facebook post with the following comment: “Peter Gago may be correct, but I’ve had plenty of wines with corks that were up or down and the wine was fine…unfortunately TCA doesn’t offer any clues and that’s a more relevant fault for most people. I’ve also had heat affected bottles where there was no leakage or cork movement.”
Penfolds’ move is certainly sparking a fair bit of controversy. Hooke followed up on his article in the Herald with a post on his website. He noted that for Penfolds one of the key factors behind the move back to cork is increasing exports to markets like China where expertise on how to store, transport and properly care for wine is still developing.
But whether reverting back to cork is the best answer to gauge whether a wine has been heat damaged is debatable. Ian Riggs, chief winemaker at Brokenwood, was just as skeptical as David about whether cork was a better barometer of care than screwcap. He told Hooke:
Why don’t they just admit that they have buckled to the demands of their export markets and gone back to cork? To state that it is a way of showing up badly stored wine reeks of April Fool’s Day. So now, wine from all over the world is going to be replaced as soon as there’s a slightly pushed cork or signs of weeping? Here’s an idea: get better storage up to the point of sale to the customer and then start an education program to get the wines looked after once purchased. The odd thing is that a wine under screwcap has a better chance of surviving adverse conditions than one under cork. (Penfolds Cork Disclosure, HuonHooke.com, 16 April 2012)

Riggs also questioned whether evidence of heat damage necessarily means that the wine is spoiled: “It may have been badly stored but there’s no loss of wine as the seal hasn’t been broken. The wine may been a bit more advanced (if heat affected) but it will still be in a presentable state. Once the cork has pushed and even if the storage temperature drops, the cork can’t go back to a perfect seal.”
Improving wine storage conditions in Asian countries like China is certainly of critical importance. I almost cried when I heard a report of Lafite being stored in a 30 degree celsius carpark in one of China’s main cities!
But with China’s growing interest in fine wine, technical know-how and strong history of fast-tracking development, I’m guessing that it won’t be long before its wine storage facilities are plentiful and state-of-the art. Also, preference for screwcaps seems to be growing in the US, which is now the world’s largest market for wine. Today Shanken News Daily reported that following the change of New Zealand’s Nobilo’s closure from cork to screwcap in 2011, the brand has been growing at double digits in the US.
So the debate over which is the perfect closure for a whole variety of reasons continues to rage on!
Photo Credit: Buckingham Valley Winery, Pennsylvania
Merrill Witt, Editor

3 Responses to Cork versus Screwcap: Penfolds re-ignites the debate!

  1. Rhys Goodey says:
    I am glad Penfolds have backed down somewhat on their conversion to screwcap, WHATEVER THE REAL AND COMPLETE REASONS BEHIND IT! St Henri in screwcap has almost broken my heart.
    Screwcaps continue to make much of Australian wine look cheap and cheerful rather than distinguished. I’ m just not paying more than fifteen dollars for an Australian wine with a sauce bottle top and a crappy label, would rather open one of my lovely French or Italian wines.

martes, 6 de agosto de 2013

Top ten trends of the last ten years: 8. The wine closure debate -(...Peter Gago, head winemaker at Penfold's...)

Top ten trends of the last ten years: 8. The wine closure debate

25th July, 2012 by Patrick Schmitt
In our third installment of the greatest changes in drinks since db was launched in July 2002, we consider the importance of the closure debate.
The closure debate has remained heated over the past ten years
Throughout db’s history if there’s one issue which has proved consistently inflammatory, it is how best to seal wine.
Early last decade, New World producers were understandably irate over the high incidence of 2,4,6-trichloroanisole (TCA) in their wines, blamed entirely on faulty corks.
New Zealand turned to screwcaps, where usage increased from 1% in 2001 to 70% by 2004. Indeed, the country can be credited for making the screwcap almost the default closure for aromatic white wines worldwide.
But it wasn’t only the New World that went against cork; a major signal that the traditional closure may be in trouble came with Domaine Laroche’s decision to seal its Chardonnays from the 2001 vintage in Chablis with screwcaps – including its grands crus.
But just how bad was TCA in finished wine (whether from corks or sources such as barrels or storage containers)? Domaine Laroche claimed 10% of their wines were spoiled, while 2004’s International Wine Challenge in the UK had figures showing 4.9% of the 11,000 bottles opened had perceptible TCA taint.
In 2005 a Wine Spectator blind tasting of 2,800 bottles produced a headline-grabbing figure of 7% for wine taint.
Such evidence inspired the invention of various techniques to guarantee TCA-free corks, from steam cleaning to more complex processes, such as supercritical fluid extraction.
At the same time, plastic corks became mainstream.
However, early examples frustrated consumers who couldn’t remove them from corkscrews, and the weak seal between plastic and glass also led to high levels of oxygen ingress after 18 months, as highlighted by an Australian Wine Research Institute survey in 2001.
This was not a problem for naturally elastic cork.
As the level of TCA in wines sealed under cork began to drop, the debate shifted to other properties of the various closures.
OTR studies showed the differences in oxygen permeability in screwcaps, depending on the lining, with Saratin the least permeable
Under particular scrutiny was the oxygen transmission rate (OTR) of screwcaps and natural cork, as well as so-called technical corks, and increasingly sophisticated synthetic closures, particularly from Nomacork.
Soon db was writing not so much about TCA, but OTRs and finally, TPO (total package oxygen), as it became clear that oxygen pick-up during bottling was a crucial part of any potential problems.
Then there were the environmental implications of different closures, and the carbon footprint of a cork versus a screwcap became another area of interest.
Indeed, as db completes its decade reporting on the issues, which it has done extensively with the expert help of Sally Easton MW and Dr Jamie Goode, it’s interesting to note a minor comeback for cork.
Indeed, Peter Gago, head winemaker at Penfold’s, admitted during an event after this year’s London International Wine Fair, that levels of TCA in his wines were down to 1%, or, he explained, the same percentage that are prematurely oxidised due to mechanical damage to screwcaps.

Origin information:  The Drinks Business

jueves, 1 de agosto de 2013

Here’s how that cork in your wine bottle starts out. On the back of a mule, in remote Spain


Here’s how that cork in your wine bottle starts out. On the back of a mule, in remote Spain


Kara Dillon | 13/07/30 |


Un excelente reportaje gráfico, gracias a Pablo Bázquez, en National Post que enseña la belleza de un oficio y de una actividad económica


Spain and Portugal are the largest producers of cork in the world; Los Alcornocales Natural Park in the Iberian Peninsula is the leading region for production. The ancient cork cultivated in these oak forests is a major world export. The bark from the oak is harvested every nine years, through traditional methods. The best planks are sourced for wine bottling corks while the rest is processed into agglomerate cork. 


Pablo Blazquez Dominguez/Getty Images
Two axemen 'Hachas' remove the bark of a cork oak at Parque Natural de los Alcornocales on July 3, 2013 near Alcala de los Gazules, Spain.
Pablo Blazquez Dominguez/Getty Images
An axeman, 'Hacha,' removes the bark from a cork oak at Parque Natural de los Alcornocales on July 3, 2013 near Alcala de los Gazules, Spain.
Pablo Blazquez Dominguez/Getty Images
A bark collector 'recogeor' carries bark while axemen 'Hachas' Francisco Velez, 46, and Ismael Jimenez, 26, remove the bark of a cork oak at Parque Natural de los Alcornocales.
Pablo Blazquez Dominguez/Getty Images
A mule man 'arriero' loads a mule with bark from cork oaks at Parque Natural de los Alcornocales on July 3, 2013 near Alcala de los Gazules, Spain.
Pablo Blazquez Dominguez/Getty Images
A 'recogeor' and a mule carry bark from cork oaks at Parque Natural de los Alcornocales on July 3, 2013 near Alcala de los Gazules, Spain.
Pablo Blazquez Dominguez/Getty Images
Joaquin Chacon, 55, checks cork planks at a factory on July 2, 2013 in El Pedroso, near Seville, Spain. A factory in El Pedroso processes raw cork planks through traditional methods.
Pablo Blazquez Dominguez/Getty Images
Ezequiel Rodriguez, 21, takes out a pile of cork planks from boiling at a factory on July 2, 2013 in El Pedroso, near Seville, Spain. A factory in El Pedroso processes raw cork planks through traditional methods.
Pablo Blazquez Dominguez/Getty Images
Cork planks are stacked at a factory on July 2, 2013 in El Pedroso, near Seville, Spain.
Pablo Blazquez Dominguez/Getty Images
Natural wine corks are stored in a factory on July 2, 2013 in Bollullos Par del Condado, Spain.
A waiter removes the cork from a bottle of wine at a bar in Alcala de los Gazules, Spain.Pablo Blazquez Dominguez/Getty Images

lunes, 29 de julio de 2013

Una encuesta de Vitisphère: Taponado del vino: sus experiencias nos interesan - Bouchage des vins : vos expériences nous intéressent !

Interesante encuesta realizada por la revista Vitisphère de Francia y que puede responderse en la página http://www.vitisphere.com/index.php?mode=sondage_0713


Bouchage des vins : vos expériences nous intéressent !

Outil crucial dans la vie d'un vin, le bouchon scelle la bouteille et marque le début d'une dégustation en libérant le vin. Sujet clivant s'il en est (le trio liège-synthétique-capsule passionne), quels sont les facteurs motivant le choix d'un type de bouchage ? Pour aborder cette question, l'équipe de Vitisphere vous en pose 6, qui font appel à vos témoignages sur les modalités de bouchage en tant que professionnels de la filière. Le sondage ci-dessous ne vous prendra que quelques instants, mais vos retours nous permettrons de rendre compte dans nos colonnes de vos expériences.
 Vous remerciant d'avance,
 L'équipe Vitisphere


Question 1 : Le mode de bouchage est-il pour vous une préoccupation ? *    Très importante
    Importante
    Relativement importante
    Pas très importante

Question 2 : Lorsque vous consultez un fournisseur pour le bouchage de vos vins, vous êtes attentif…

(Faites glisser les propositions à l'aide de votre souris pour les classer par ordre d'importance) :
A la qualité
A la traçabilité
Au rapport qualité/prix
A l’innovation technologique
Au conseil
A la variété de gamme proposée
Aux certifications dont dispose le fournisseur
Aux arguments environnementaux
Question 3 : A propos des modes de bouchage, diriez-vous que vous avez suffisamment d'information sur :


… les aspects techniques :

Force d'extraction ? *    Tout à fait
    Plutôt
    Plutôt pas assez
    Pas assez


Perméabilité à l'oxygène ? *    Tout à fait
    Plutôt
    Plutôt pas assez
    Pas assez


Risque de goût de bouchon ? *    Tout à fait
    Plutôt
    Plutôt pas assez
    Pas assez


… les aspects environnementaux ? *     Tout à fait
    Plutôt
    Plutôt pas assez
    Pas assez

Question 4 : Etes-vous sensibles aux études/informations des fournisseurs ? *    Oui
    Non

Question 5 : Lors de l'achat, pensez-vous que ce serait une bonne idée que le consommateur sache comment est bouché son vin ? *    Tout à fait
    Plutôt
    Plutôt pas
    Pas du tout
    NSP

Question 6 : Quel mode de bouchage a votre préférence ? *    Liège naturel
    Liège aggloméré
    Plastique
    Aluminium
    Autres (verre, BIB…)

Précisez

 Vous êtes *

Autre activité

 Volume conditionné en bouteille (en hl) *

Si vous souhaitez recevoir le résultat de ce sondage, merci d'indiquer votre adresse e-mail :


 * Champ obligatoire

martes, 24 de abril de 2012

El tapón de corcho natural, fija CO2 y reduce la huella de carbono en los productos vitivinicolas.

El tapón de corcho natural, fija CO2 y reduce la huella de carbono en los productos vitivinicolas.

Un estudio entre la UAB (Universidad de Barcelona) y el Institut Català del Suro concluye que la industria del corcho retiene más CO2 del que emite.

Durante la presentación de los resultados también se ha mostrado como se validará la huella de carbono de las empresas del sector corchero

Con este proyecto, la industria del corcho es la primera del estado que ha medido su huella de carbono a nivel de sector. Sin embargo, la presente investigación ha puesto de manifiesto que globalmente un tapón de corcho contribuye a fijar 234 g de CO2, por lo tanto, se ha calculado que las bodegas que utilicen tapón de corcho pueden reducir entre un 18-40% del balance de CO2 de sus botellas. Así, pues, aparte de ser técnicamente, el mejor cierre, el tapón de corcho es la opción sostenible indiscutible para las bodegas.

Con los resultados de este estudio se ha calculado que el sector corchero catalán está contribuyendo a mitigar el cambio climático con un 2,5% según el compromiso de la Generalitat de Catalunya basado en el Protocolo de Kioto.

La presentación pública del estudio de la huella ecológica de los tapones de corcho se ha realizado en el marco de la Feria Alimentaria en el Salón Intervin durante las jornadas Taste & Flavours de la mano de representantes del Instituto Catalán del Corcho, AECORK, Inèdit- UAB y el Consejero de Agricultura. Así como, FIVIN (Fundación para la investigación del vino y la nutrición), INCAVI (Instituto Catalán de la Viña y el Vino), AVC (Asociación Vinícola Catalana) y Instituto del Cava. Con esta presentación, los representantes de las diversas instituciones de la Administración, corcho y vino, han mostrado su compromiso para unir esfuerzos ante la lucha contra el cambio climático y llevar a cabo acciones que ayuden a mitigarlo. En este sentido, el Consejero de Agricultura, en rueda de prensa previa a la presentación, expresó su apoyo institucional al sector corchero catalán y exaltó el tapón de corcho en términos de calidad, seguridad alimentaria y gran valor ambiental.

En la misma jornada se ha presentado el proyecto de validación de la huella de carbono individual de cada empresa. Para llevar a cabo esta tarea, se ha diseñado una calculadora que mide las emisiones de CO2 y un sistema de acreditación conjuntamente entre el ICSuro y Inèdit-UAB. Este proyecto se quiere implementar a nivel europeo con la colaboración de la Confederación Europea del Corcho (CELIÈGE). Así mismo, se ha creado una marca que simboliza la contribución de la industria del corcho a mitigar los efectos del Cambio Climático. La marca recoge la reducción media en gramos de CO2 que supone la producción de un tapón de corcho natural. (ver imagen)

El proyecto global, liderado por Bodegas Torres, ha contado con un presupuesto de 27 millones de euros y ha agrupado unas 27 empresas del sector, 31 grupos multidisciplinarios vinculados a 17 centros públicos de investigación y 5 centros tecnológicos, los cuáles han estudiado los efectos del cambio climático en las viñas y han buscado soluciones para paliarlo.

La mayoría de las líneas maestras de este proyecto tienen un enfoque de adaptación a las consecuencias al cambio climático, en el caso de la línea en la que participa el corcho, el énfasis es aportar soluciones para mitigarlo.

En este sentido, el proyecto ha estado conducido por el Instituto de Ciencia y Tecnología Ambiental (ICTA) de la Universidad Autónoma de Barcelona (UAB), el Instituto Catalán del Corcho y la Asociación de Empresarios Corcheros de Catalunya (AECORK) y ha tenido una duración de 4 años (2008-2011). El estudio se ha realizado a través de la herramienta del análisis del ciclo de vida (ACV) y se han constituido tres grupos de trabajo: tapones para vino tranquilo, tapones para cava/champagne y fincas forestales, en las cuales se ha medido el impacto de la huella ecológica del corcho desde el bosque a la bodega.



Fuente : Institut Català del Suro. Proyecto Deméter.

Keith Prichard, Owner of Slate Run Vineyard (Ohio, USA)

 

Keith Prichard, Owner of Slate Run Vineyard (Ohio, USA)
Keith Pritchard • Don't lay them on their sides. Saranex the primary liner is made of PVDC a chlorinated polymer that can leach into the wine especially at the low pH levels of wine andthe alcohol is a solvent also. Saran wrap has been changed to a polyethylene material because of this. Beer caps apparently have switched to primarily polyethylene also which probably is why the lighter beers are now dated because of oxidation. Also they do not breath enough for the proper aging of traditional style wines. Ok if you want to keep them fruity longer, but they do not pass enough air for an aging regimen of traditional styeld wines. I have been buying with screw caps for early drinkers, but since finding out about the liners I am going to avoid them now.

Keith Pritchard • The metal in a can or screw cap is not in contact with the food or wine or even beer. They are all lined with a plastic material that are made with the aid of plasicizers that can leach materials not good for long term health in to the food, wine, or beer. I only drink beer from bottles or draft. The plastic affects the flavor as well at least in beer. Some plastics are safe such as ones used in beer caps made of polyethylene, Plastic liter pop bottles are made from polypropylene, these are also OK. But the material in can linings and stelvin caps is made with plasticizers to make them resilient and gives the plastic its oxygen barrier properties. I would never drink an aged wine stored in a screwcap. Many of the Australian wines are very fruit centric and I suppose preserving that is of value to them. I don't particularly care for tuiti fruiti wines myself. Some fruit is OK as long as it is in with a symphony of other complexing flavors and bouquet. Not saying I don't make fruity type wines, I do, but I like to have other structural components in the wine that give it added dimension. Many modern tasters sometimes don't care for that. They tend to want a cocktail ready made in a bottle.

Intervenciones realizadas en Linkedin

jueves, 28 de julio de 2011

Michele Bosc • Director of Marketing at Chateau des Charmes, Canada

Michele Bosc • Director of Marketing at Chateau des Charmes, Canada


"Indeed an interesting question. You will find supporters and raving fans for all closure options. In our 32 years of producing wine under our own label we have tried so many versions of natural cork, synthetic, composites and screwcap. Today it's a winemaking decision akin to stainless vs. Oak. If the wine is meant to be enjoyed young and fresh then screwcap. If meant to be aged then high quality natural cork.

We strongly disagree with the comment that cork is the worst closure of aging wine. We believe it is still the best. Also for consideration it is the option with the smilers carbon footprint. Consumer acceptance is now a non issue in our market.

I too have a hard time opening screwcaps. The easiest is to hold the entire cap in one hand then twist the bottle, like opening sparkling."

......

Michele Bosc • Bernard- you are assuming that the reduced costs associated with screwcaps is passed onto consumers. I have yet to see this. Those who have switched to screwcap have maintained retail price. Here in Canada the cost of a good natural cork is about $.60, screwcap $.20. Add the cost of glass, labels and capsule (if needed) and the total package cost is around $1.50, though many factors including volumes purchased will move this up or down. So on a $20 bottle of wine the package costs are 7.5% of the total price. Price inelasticity in today's wine market suggests that if a producer incurs higher costs in producing the wine, chances are those costs won't be passed onto the consumer in higher retail prices lest the fear of impacting sales. Of greater concern are higher input costs related to Mother Nature. When we have to spend significantly more in the vineyard to maintain quality, we have to eat those costs. Lighter weight glass is not more expensive and neither is FSC papers. So chosing cork amounts to a $.40 premium. Negligible in the grand scheme of things.

......

Michele Bosc • Dan- ordinarily I would agree with you but I have been evaluating studies for decades thanks to my former life in the pharma industry. This study is actually well designed and of sufficient length/size to eliminate the concern for bias. Moreover, your argument assumes screwcaps are perfect 100% of the time. That is clearly not the case. 2-5% failure for any closure is, in my books, acceptable. Nothing in in life is 100% perfect and there is no perfect closure. We use both cork and screwcap and see about equal "failure" rates so for us this is not part of the discussion/decision. The carbon footprint of the glass (we have switched to lighter glass) and labels (we use only FSC papers) is the same no matter what the closure. So again, cancels each other out. Pound for pound natural cork is by far more Eco friendly. That cannot be disputed. The question is, is this an important consideration for your decision making?

Intervenciones realizadas en Linkedin

Prestigio del corcho: "No Screw cap closures in First Class International"

Un ejemplo de como el consumidor asocia la calidad del vino al corcho es la demanda de vinos realizada por la compañía United Airlines en el 2011 en la que se indica textualmente con las siguiente palabras "No Screw cap closures in First Class International" una limitación para los vinos de mayor calidad que favorece a los tapones de corcho.